Resacas, enfermedades y bebés

Como buena madre, ya sé lo que es el verdadero infierno. Hasta hace un año, mi experiencia más cercana a la muerte era una gran resaca. Hasta que descubrí que eso no es nada comparado con estar de resaca con un bebé. Un bebé al que te han cuidado una noche, en la que ha dormido como un angelito, pero que se despierta una hora después de meterte en la cama. Sí, ya lo sé, la culpa fue nuestra por no haberlo previsto y pedido a la canguro, -en este caso la tía de la criatura-, que se quedara también la mañana siguiente. Fue un terrible error de principiante, juro que no volverá a ocurrir.

Aquella infernal mañana de domingo (que duró como una semana) no había cuerpo que soportara la resaca, con tan solo hora de sueño y sin poder hacer dormir al enano ni una hora más. Ni los socorridos tres cerditos consiguieron darme siete minutos más de cama. Para las 10 de la mañana ya había agotado todos los trucos en casa y estábamos en el parque con un arsenal de juguetes deseando que pasara el tiempo reglamentario para hacer el cambio de turno y pasarle el relevo a su padre, al que había dejado en la cama (sí, me tocó el primer turno, el mejor).

el botiquin casero

Aquella experiencia me parece ahora un chiste comparado con la primera noche de catarro del pitufo, y eso que sólo ha sido un catarro. Ahora sí sé qué es el infierno en la tierra: carreras a las cinco de la mañana para ir a por agua, la mesilla hasta arriba de apiretal y suero que aún gotea, el termómetro y el chupete a mano, el ojo entreabierto por si vuelve a despertarse chillando, canciones de cuna cada media hora, ahora te toca a ti cogerlo, mañana lo llevas tú al pediatra, la casa apestando a la cebolla que has dejado al lado de la cuna, mira a ver si tiene fiebre ahora… Y si, encima, tú también estás enferma, solo puedes pensar una cosa: que acabe ya esta noche, por favor. Aunque a la mañana siguiente haya que ir a trabajar.

Que alguien me lo explique ¿Cómo pueden hacerlo los padres de familias numerosas? ¿Cuál es el secreto? Y, sobre todo, ¿cómo se quita el maldito olor a cebolla de toda la casa?

Anuncios

Un pensamiento en “Resacas, enfermedades y bebés

  1. Pingback: San Fermín con un bebé | Y, además, mamá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s