Consejillos vendo…

En cuanto a una le sale la tripa de embarazada, ya le llueven los consejillos del tipo “aprovecha los primeros meses, que pasan volando y después te dará pena”. A mi me lo dijeron varias madres y aquello me marcó. Recuerdo que el primer mes, agobiada por las noches sin dormir, por instaurar la lactancia y por las cosas del puerperio, me angustiaba además al pensar que cada día que pasaba no se repetiría y que mi bebé ya nunca sería tan pequeñín.

Porque una de las incoherencias de ser madre es que estás deseando que crezca y que sea pequeñito a la vez. Quiero que le salgan los dientes, que empiece a hablar, que dé sus primeros pasos, que pueda llevarlo al cole y que me dé abrazos y besos, pero en cuanto veo alguna foto suya de recién nacido, ya estoy deseando volver a empezar de nuevo. Y cada vez que veo a una madre llevando en su cochecito a un recién nacido, me da envidia, aunque se me olvida rápido. ¿Os pasa? Supongo que por esto los padres repiten y van a por el siguiente.

A los cuatro meses, cuando empezó a sujetar la cabeza, a mantenerse boca abajo, y era más personita, mi pareja y yo nos decíamos: “Ahora está en lo mejor, qué gusto verle así”. Y esa misma frase la hemos repetido cada mes. Imagino que eso es disfrutar de un hijo. Y menos mal, porque si es por el resto del mundo, esto de la maternidad y la paternidad sería únicamente una carrera de obstáculos. En cuanto el enano empezó a sentarse, “ya veréis cuando gatee”. Y ahora que gatea, “prepararos y ya veréis cuando ande”. Todavía no habla, pero ya nos han advertido que “es mucho peor cuando habla y no calla”. El último consejo me llegó ayer: “disfrutadlo de pequeño, que en cuanto crezca, o es bueno, o es un cabrón, no hay término medio”.

A las embarazadas se les abruma con cosas como: “duerme ahora, ya verás después”, “uf, aprovecha a salir a cenar y al cine ahora, porque después”… Y todo son verdades como puños, pero agobian. Lo peor de todo es que he caído en lo mismo, y yo también he acabado dando los mismos consejillos a las pobres embarazadas que me he encontrado por ahí. A veces, es mejor no poner en aviso. Y esto me trae a la memoria el comentario que hizo en las clases preparto una madre que estaba embarazada de nuevo y a la que le preguntaron cómo afrontaba su segundo parto: “Ahora que sé lo que es, es mucho peor, voy cagada de miedo”. Lo mejor fue ver las caras de susto del resto de embarazadas. Por preguntar.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s