¿Hasta cuándo dar el pecho?

Me encuentro con muchas madres que se sorprenden de que aún siga dando el pecho a mi nene, a pesar de que ya ha cumplido el año. “¡Qué animada!”, me dicen algunas, cuando realmente están pensando “¡qué loca!”, y otras se quedan calladas. Mi abuela, que hace unos meses me felicitaba siempre por lo “bien criado que está este niño, sólo con el pecho” ahora se escandaliza y me dice que tengo que dejarlo, porque ya puede comer otras cosas, y que seguir así no hace más que agotarme. Es de la vieja escuela, claro, y ha olvidado que ella seguía amamantando a su bebé a pesar de estar embarazadísima y de que los médicos le decían que lo dejara para no caer en una anemia.

Si me llegan a decir durante el primer mes que iba a “aguantar” tanto con el pecho, no me lo habría creído. De hecho, nunca pensé que duraría más de quince días, cuando las grietas y los problemas de mi bebé para cogerse correctamente hicieron de la lactancia un infierno. Contra todo pronóstico aguanté, ahora no sé ni cómo, y al mes pude dejar de lado el sacaleches y el biberón y empezar a vivir la cara positiva. Creí que lo dejaríamos al acabar la baja maternal, pero pude compaginarlo con el trabajo y en éstas seguimos. Y sin darme cuenta ni pretenderlo, llevamos un año.

La lactancia es ahora mucho más cómoda. A estas alturas, ya no da esa sed terrible que te obliga a estar pegada a una botella de agua, ni un hambre atroz. Las siete tomas diarias de los primeros meses se han reducido a dos o tres diarias, y, desde luego, son mucho más cortas. La OMS recomienda la lactancia exclusiva durante los seis primeros meses y después, como complemento, hasta los dos años de edad o más (artículo aquí).

Aunque quisiera, no sabría cómo dejarlo. A veces me dan ganas de mandarlo a paseo, sobre todo cuando mi hijo se dedica a darme pellizquitos que pretenden ser cariñosos pero son más dolorosos que otra cosa, o cuando sólo quiere estar en su pecho favorito y tiene al otro olvidado. A ratos creo que sería una liberación para mí y que mi hijo ganaría en independencia. Pero todo se me olvida cuando pasamos ese rato juntos, siempre justo antes de dormirse o recién despertado por la mañana, con los mofletes aún rojos y calientes, y despega su cara, me mira y me sonríe de felicidad.

¿Hasta cuándo habéis dado el pecho? ¿Cómo lo dejasteis o tenéis planeado dejarlo?

Anuncios

15 pensamientos en “¿Hasta cuándo dar el pecho?

  1. Tengo un bebé de 10 meses y estoy en las mismas.
    La satisfaccion de ver que le va tan bien el pecho.y ese vinculo indescriptible entre madre-hijo hace q se me olvide rapido cuando a las 4h de la mañana pasa del chupete y busca ese ratico de mimo, porque dudo q sea hambre, o eso me dice mi pediatra: Este niño ya deberia dormir toda la noche de tiron. Pues no!
    Yo de momento no voy a ponerme
    fecha….todo llegará. Cuando me entran
    dudas siempre pienso q le estoy dando lo mejor así q aunque a veces resulte sacrificado, siempre merece la pena.

    • Sí, es duro, sobre todo las noches, por eso creo que la fecha se la debe poner cada una. Hasta lo que quiera y pueda. Para mí, lo ideal es que el bebé sea el que lo decida dejando de pedir el pecho.
      Una madre me dijo una vez que lo dejaría cuando pudiera sentarse con su bebé (tenia año y medio, creo) a explicarle que ya no iba le iba a dar más el pecho. Yo no creo que llegue a tanto… Pero me encantaría escuchar esa conversación, jeje.
      Mil gracias por tus comentarios, Ainhoa!

      • A mí también me encantaría explicárselo o que fuera él quien me lo pidiera pero por el momento…
        Un placer comentar tu blog, está tan bien escrito que es un placer leerte.

  2. Pues mi abuela todo lo contrario! Ella le dio a mi tio hasta los 5 años y me cuenta casos de gente que dio hasta la primera comunión! Jajaja. Nosotras llevamos 6 meses y espero que como minimo seguir hasta los dos años. Lo que dices, es un momento maravilloso y además dormimos los tres juntos muy agusto.

  3. Mi peque, que ya tiene 14 meses aún me pide un poco de pecho, ¡lo malo es que lo hace sobre las 4 de la mañana! Y algún día que llego del trabajo más tarde de lo habitual.
    Ayer mismo detectó que me sentaba en el sofá y le faltó tiempo para darme su chupete y levantarme la camiseta,por si no había captado el mensaje. Más que nada “guarrea” y juega, pero basta con que me eche una de sus miradas cautivadoras para que me deje hacer. Cuando sea más mayor ya no querrá estar tanto en brazos así que…¡a disfrutar!

    • Muchas gracias por contar tu experiencia! El mío también guarrea como tú dices y eso le hace feliz. Si me pilla cambiándome se enchufa a la teta y se ríe. Y sí, dices bien, al menos es un rato en el que se dejan abrazar y en el que están tranquilos 🙂 Gracias!

  4. Pingback: Alquilando un sacaleches eléctrico o cómo salvar la lactancia | Y, además, mamá

  5. Pingback: Nuestra historia de destete progresivo y a demanda | Y, además, mamá

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s