Una gran lección

El miércoles aprendí una gran lección. Y me la dio mi hijo, que es quien tiene que darme ahora las grandes lecciones. Hace quince días empezamos a signar con el enano, haciéndole el signo correspondiente a cada palabra para ayudarle a expresarse antes de decir sus primeras palabras. En este tiempo he dudado de que mi nene pudiera signar, simplemente porque, debido a que es prematuro, o por otra razón, la mayor parte de las cosas le cuestan más.

Y me había hecho a esta idea, llegando a pensar que mi bebé sería el único que no podría signar. Y eso que la instructora de Cinco Deditos me aseguraba que todos los bebés signan, siempre y cuando los padres sean perseverantes. Pues bien, el miércoles, merendando bizcocho en casa de unos amigos, y cuando yo no miraba, signó. Me dicen que hizo el signo de ‘más’, juntando las dos manitas, y que se acercó a la mesa a por otra galleta. Así de fácil.

Cuando me avisaron no me lo podía creer. ¡Si le he hecho el símbolo mil veces en casa sin resultado! Quizá fuera una ilusión óptica o quizá si lo hizo realmente. Pero si así fue, qué simbólico que se lo hiciera a otras personas y no a una madre ciega que le pone limitaciones sin darse cuenta.

Aquello me ha dado qué pensar. No puedo decir que mi hijo no es capaz de hacer algo, porque entonces está claro que no lo conseguirá. Los niños son verdaderamente sorprendentes y nos rompen los esquemas. Tengo que mantener la mente abierta, dejar de compararle con otros bebés de su tiempo y dejar que él haga las cosas a su modo, a su ritmo. Qué bien que me haya dado esa lección y qué a tiempo ha estado.

De momento no ha vuelto a repetir el signo, pero lo seguimos intentando. Ahora soy más positiva y estoy atenta a sus manitas, por si este tiempo lo ha estado haciendo y no he sido capaz de darme cuenta. Y si no lo hace, no me importa, porque puede ser porque no quiera hacerlo, no porque no pueda.

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16 pensamientos en “Una gran lección

  1. ¡Qué bien Idoia, cuánto me alegro que hayas podido tirar esa barrera! por su puesto, capaz es, otra cosa es que quiera hacerlo. Está claro que antes de signar ya sabía pedirte galleta, por ejemplo, sin hablar y sin signar porque lleváis un año entendiendos a la perfección.
    Muchas veces pecamos en comparar a nuestros hijos, y no, cada uno es único. A mi me encanta ver al tuyo, gatear y comer porque la mía no lo hace, pero hace otras cosas. Y todas igual de válidas y estupendas. Nunca podrán ser iguales porque tu y yo, no somos iguales. ¡Y eso es lo bonito! 🙂
    Lo más importante; nos dan felicidad, nos llevan la vida, nos dan alegría… y eso lo hacen los dos igual de bien.
    He aprovechado tu post para hacer una mini-reflexión, que siempre viene bien.
    Por cierto, qué suerte lo de la bebeteca!! ¿Pueden ir nenes de otro pueblo? Un Abrazo fuerte!!

  2. que guay! Zorionak por ese primer signo 😉
    A mi también me pasaba que no me daba cuenta de que los hacía, porque normalmente al principio no lo hacen del todo bien, lo adaptan un poco a sus manitas. Ya nos iras contando que tal avanza!
    Y claro que puede hacer eso y muchas más cosas, si nosotras no confiamos en ellos quien lo va a hacer!
    muaks

  3. Muy buena la lección de tu hijo!!!
    No debemos comparar aunque a veces resulta difícil no hacerlo pero es lo que me llevo yo de este post.
    También algo que ya lo tengo bien aprendido. Los niños hacen lo que les da la gana y cuando les da la gana, no hay que buscar un por qué, un tiempo y un motivo.
    Esa es la grandeza de ser niño y poder hacerlo, sin formalismos ni apariencias, Que gozada!!!!!

    • ¡Y tanto! No hay que comparar, pero a veces se nos olvida, a mí la primera. Y sí, hacen lo que quieren cuando quieren. ¡Y qué bien que sea así! Así nos vuelven un poco más locas, jajaj 😉
      Muchas gracias, Ainhoa, es un placer leer tus comentarios

  4. zorionak!! si es que los niños nos dan mil vueltas y nos sorprenden un montón!! y lo de comparar es cosa de madres, yo siempre pienso “todos va a caminar, hablar, comer y dormir solos algún día”, así evito hacer comparaciones jeje. Ya nos irás contando si hace más signos!

  5. Hola acabo de llegar a tu blog y me encanta! no conocia lo de signar asi que a parte de animarte a continuar abriendo tu mente me has enseñado algo que usare en el futuro. Muchas gracias 😉

  6. Me da muchísima curiosidad lo de enseñar lengua de signos a los bebés. Es la segunda vez que leo sobre esto esta semana. Me parece muy interesante, así que voy a intentar informarme. ¡Un besazo!

  7. Pingback: Ni signos ni palabras: no nos entendemos | Y, además, mamá

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