Cuando el parto acaba en trauma

Últimamente leo y escucho muchas experiencias de parto bonitas pero pocas como la mía. Y sé que somos muchas mujeres las que sufrimos por ello y las que cambiaríamos nuestra historia de alumbramiento de cabo a rabo. Cuando el parto es peor de lo esperado y deja heridas que cuesta cicatrizar, normalmente no se habla de ello. Yo misma nunca he escrito de ello, no me he atrevido. Por no contar penurias, no asustar a las embarazadas y no volver a llorar mientras lo hacía. He tardado tiempo en asumirlo, pero ya puedo decir que he superado mi trauma.

Sé que hay partos mucho peores que el mío. Muchas veces, al contarlo, me han dicho “bueno, lo importante es que el niño está bien”. Y sí, es cierto, está bien, pero eso no ayuda a cerrar la herida. Porque no salió como pensaba, no fue lo esperado, fue mucho peor. Todas las mujeres queremos y soñamos con un buen parto, vaginal a poder ser, con una dilatación rápida y mínimamente instrumentalizado. Pero en el mío se juntaron muchos factores y no salió como había imaginado.

Me ingresaron para provocar el parto por preeclampsia (aquí y aquí dos enlaces de Matronaonline que lo explica), tres semanas y un día antes de la fecha de parto prevista. El bebé venía con bajo peso y la placenta presentaba calcificaciones, así que quisieron adelantarlo para que el bebé creciera fuera lo que no hacía dentro. Un parto provocado con oxitocina es muy artificial y doloroso. Yo no lo sabía entonces y me planteé esperar todo lo posible sin la epidural, hasta que no pude más. Estando al límite de la locura aún tardaron una hora más en ponérmela porque me faltaban unos análisis. Me administraban la oxitocina a toda velocidad, para que el trabajo se agilizara por el riesgo que corríamos tanto el bebé como yo. Y entre tanto, me metían y sacaban al quirófano porque había sufrimiento fetal. En una de estas idas y venidas, ya no volví a la sala de dilatación.

parto por preeclampsia

El expulsivo fue terriblemente doloroso a pesar de que me pusieron varias inyecciones de refuerzo de la epidural. Hubo episiotomía, ventosa y cinco manos dentro de mi vagina tratando de girar una minúscula y escurridiza cabecita. Supe que las cosas no iban bien cuando tenía a tres ginecólogos en frente de mí y varias enfermeras, una de ellas dedicada sólo acariciarme el brazo y decirme que estuviera tranquila. El bebé salió finalmente, pero sin llorar. Se lo llevaron corriendo, blanco y sin que supiéramos si estaba bien. Al rato, cuando dejaron entrar a mi pareja por fin al quirófano (ni sabía que había parido), nos lo trajeron enfundado en un gorrito para que lo besáramos dos segundos antes de meterlo en la incubadora. Aquello no podía estar pasando.

No pude sentir las contracciones en casa y correr al hospital con el bolso, como hacen la mayoría. No hubo un parto maravilloso, fue una máquina la que dirigía a mi cuerpo y muchísimos sustos y carreras. No hubo piel con piel, ni ponerle al pecho, ni sentir su cuerpecito, nada. Y aún me quedaba lo peor: la placenta se había roto dentro y había que sacarla a mano. Así lo hicieron, y entre dos personas. Aquello fue como un segundo parto y casi más doloroso que el primero. Hasta el tercer día no dejé de sentir dolores en la tripa y pude levantarme de la silla de ruedas, aunque el suelo pélvico se me quedó muy debilitado.

Sé que hay partos peores. He ahorrado detalles en los que me recreaba por las noches. Tenía pesadillas y lloraba en la cama por todo el sufrimiento, por la separación con mi hijo, porque no pude ponerle al pecho hasta el cuarto o quinto día, y porque no pude bajar a conocerlo hasta varias horas después de que naciera. Pero me volqué en mi pequeñín y en conocerle a fondo para restablecer un vínculo que se nos rompió en el parto. Con muchos brazos, cariños, canciones y pecho nos conocimos y pudimos volver a conectar. Me demostré que, a pesar de un mal inicio, era la mejor madre que podía ser para mi chiquitín. Quizá por esta experiencia me centré en una lactancia que parecía imposible, pero que por mi cabezonería, terminó funcionando.

He tardado algo más de un año en superarlo. Aún hoy lloro al hablar de mi parto (cuánto necesitamos las mujeres hablar de ello), un parto en el que es de justicia decir que estuve perfectamente vigilada, que me trataron con cariño y en el que conté con la ginecóloga más volcada que se puede tener y con la matrona más dulce del mundo. Nunca imaginé que podría tener la fuerza que saqué para afrontar aquel dolor. Suerte que estuviera acompañada también de la mejor pareja que se puede tener.

De los malos parto de sale. Llega un momento en el que hasta se deja de sentir envidia y angustia cuando otras madres cuentan sus partos de libro (porque los demás partos, aunque haya alguna complicación, parecen de libro). Hay que darse tiempo, mucho tiempo, y hablarlo con personas que escuchen sin opinar y sin dar un tonto consuelo. Porque no vale con un “bueno, pero estáis los dos bien y eso es lo que importa”.

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78 pensamientos en “Cuando el parto acaba en trauma

  1. Ay me has emocionado… Un parto complicado y sobretodo la separación durante las primeras horas del bebe nos marca mucho y la gente que no lo ha sufrido se tendría que ahorrar los consejos como el que comentas de que lo importante es que estáis bien etc etc. A mi me irritaban más!! Es verdad que se supera gracias a los peques y a conectar con ellos pero en mi caso el sentimiento de culpabilidad no se me pasa del todo porque pienso que sin epidural hubiera ido todo más rápido y el meconio no hubiera salido…pero igual si. Si que me debería haber preparado mejor y si algún día repito pienso aprender técnicas de relajamiento jaja aunque es verdad que cuando se complica poco podemos hacer y el contacto con nuestros nenes es la mejor medicina! Un beso

    • Yo tampoco fui preparada para todo lo que venía, nunca se sabe. El sentimiento de culpabilidad se te tiene que quitar, son cosas que pasan, y lo sabes. Yo estuve meses igual, y no podía separarme de él porque me dolía que me hubiera perdido sus primeros días de vida porque yo estaba muy mal. Son cosas que duelen y pesan mucho, pero hay que ir liberándolas. Un beso enorme para ti y para Haizea.

  2. Mi primer parto fue horrible, de hecho no quería no explicárselo a nadie. Pero el segundo parto fue de cuento, de verdad!!! Estuve muy pocas horas y fue un parto natural como yo quería.
    Con el segundo me quité la espinita que tenía clavada del primero!!

  3. Al leer tu post se me ha venido a la cabeza lo que siempre dice mi madre, cuando estas embarazada eres el centro del mundo, pero desde el parto en adelante ya no existes, Todos preguntan x el bebe pero no piensan en lo duro que es el parto para la mamá. Me alegra que lo hayas superado.

    • Sí, completamente de acuerdo. La gente viene a casa a la semana más o menos a ver al bebé, a traer un detalle (que está muy bien), ¿pero quién pregunta a la madre qué tal y se queda a escuchar una historia truculenta y terrible? Muchas gracias.

  4. A veces nos ocurren cosas que pensamos que no tienen importancia, pero luego nos damos cuenta que no somos capaces de superarlo facilmente, que necesitamos hablar de ello para soltar nuestro dolor, pero no sabemos a quien contarlo porque no queremos hacer daño. Me alegro muchísimo de que lo estés superando y te mando un abrazo muy fuerte.

  5. Mi parto tampoco fue como pensaba, tremendamente doloroso, según UPMF “hasta la cabeza se me hinchó y me puse morada!…al final acabó en cesarea y estuve horas sin ver a mi hijo…
    Qué historia más dura, que mal lo debiste pasar.

    Besosssssssss

    • Normal que pienses eso, Mar, yo también lo haría, no querría ni escucharlo de lejos. De todas formas, si ya no tienes preeclampsia y estás a término, te libras de casi todo esto 🙂 Mucho ánimo para lo poquito que te queda, ¡te deseo el mejor parto del mundo!

  6. Ay guapa, se me ha salido la lagrimilla! Yo ya os conté mi parto y el mio fue de cuento, así que no puedo ni imaginar por lo que pasasteis. Pero si que te puedo decir que contándolo demuestras lo fuerte que fuisteis aun en esos momentos tan duros. Ole por ti!
    Muaks!

    • Buf, el parto es importantísimo, de hecho nos preparamos durante nueve meses para ese momento, ¿no? Es el culmen del embarazo, el momento cúspide en el que conoces al bebé. Yo iba preparada a casi todo pero muy confiada de que todo saldría bien, quizá eso me dio fuerzas. ¡Gracias!

  7. Buf qué duro casi se me saltan las lágrimas al leerte e imaginar lo mal que tuviste que pasarlo. Pero hay que mirar hacia adelante. Nunca sabemos lo fuertes que podemos llegar a ser hasta que la vida nos da palos. Mi parto fue bueno por suerte. Estuve dos días en casa dilatando con tres visitas a urgencias. El día en cuestión ingresé a las diez de la mañana pedí la epidural pero tuvieron que ponerme oxitocina y romperme la bolsa. Tardé en dilatar completamente pero el peque no quería salir. Me dijeron que seguramente cesárea pero a las once y diez de la noche fui al paritorio y a las once y treintaycinco nació el peque de forma natural. Para mí lo mejor el expulsivo, el piel con piel y poder darle pecho en el paritorio. Lo peor el día eterno, el no saber cuándo iba a llegar el momento y sobre todo la impotencia de que físicamente mi cuerpo no era capaz de hacer lo que debía por sí solo para traer a mi hijo al mundo. Gracias por compartir tu experiencia con nosotros. Muchos besos.

    • Gracias a ti por comentarlo. Qué expulsivo tan bonito, tuvo que ser una sensación increíble vivirlo así. Hay que mirar adelante, sí, ya ha pasado mucho tiempo y tengo que dejarlo atrás, pero mira, esto ayuda. Un abrazo.

  8. Por lo visto, yo debo de ser una de esas pocas personas que le preguntan a la recién parida como está y por como ha ido todo. Creo que hay que tener especial mimo por una mujer que ha sido tan “maltratada” durante el parto, y no lo digo por matronas hijasdeputa o instrumentalización, sino por el subidón que ha tenido que sufrir su cuerpo y el trabajo que ha hecho.
    Me alegro que hayas podido escribir sobre ello y espero que algún día sea simplemente un mal recuerdo borroso…

    Un besito

    • Muchas gracias, maja. Sí, preguntar cómo está a una mujer que acaba de dar a luz es clave, y no sólo ir a ver a su bebé. Supongo que es el mejor momento para hablar del parto y desahogarse. Gracias por tu comentario.

  9. Jo, me has emocionado.
    Hay que ser muy fuerte para pasarlo y tu lo superaste. Debieron ser días muy duros.
    Lo mio acabó en cesárea,entré un jueves por la mañana y no dilataba ni con propex ni con oxitocina. Al día siguiente detectaron varias pérdidas de bienestar fetal pero me tocó la “maja” de turno y decía que tenia que esperar 10 horas de protocolo (pero si llevaba 2 días y solo había dilatado 1 centímetro!!!)
    Menos mal que unas de las ginecólogas que me atendió en el embarazo, reaccionó y me llevaron corriendo a hacerle una prueba al bebé con una varilla que le colocan al bebé. De ahí, verían la cosa no muy bien, que me llevaron corriendo a quirofano: cesárea. Y lo pasé mal, durante y después. No fue como en los videos que te ponen en la preparación al parto de bonitos, pero fue oír el llanto de mi bebe cuando me lo trajeron y una fuerza me subió por el estomago, que pensé que esto y todo, podría superarlo por esta cosita preciosa que es mi hija. 🙂

    • Qué bonito, Irene. Ese llanto y ese ponerle junto a ti la primera vez tiene que ser increíble. Las cosas que hacemos las madres por los hijos, ¿verdad? En ese momento se saca fuerzas de donde no las hay, y menos mal… La cesárea tiene que ser muy dura. Un beso enorme y gracias por contar tu experiencia 🙂

  10. ERES UNA SUPER MAMA!!! Eso que no se te olvide y que vaya por delante.
    Mi madre siempre dice que el parto no lo inventó una mujer y que si tuvieran que parir los hombre se extinguiría el mundo. Asi que ten siempre presente que tienes una fuerza sobre humana para superar cualquier cosa.
    Estoy convencida que hay muchos partos malos y que además nunca es como lo imaginamos. Sobre todo con el primero.
    Yo no tuve un parto malo, pero se lo que es que no te lo puedan poner porque el bebe tiene sufrimiento fetal y hay que reanimarlo..con la angustia que eso genera..

    Mucho ánimo y muchisimas gracias por contar tu experiencia, que a veces parece que en esto sólo puedes poner lo bueno y esto tiene que servir también para poder desahogarte…

    Un besazo

  11. ¡Vaya! Qué experiencia tan fuerte. Y a mí se me hizo un mundo haber sucumbido a la epidural porque la comadrona me dijo que mis contracciones eran fuertes y seguidas pero muy cortas y que no avanzaba.
    Supongo que la mayoría, por más plácido que haya sido el parto (el mío fue como la seda), tenemos algo que nos traumatiza si no fue cómo lo soñamos (y yo quería parir de la forma más natural posible).

    No sabes cómo te admiro por haber sacado adelante una lactancia con la dificultad tan terrible que supone la separación temprana.

    Un abrazo

    • Gracias, Laura. Lo de lactancia fue una batalla muy dura, pero mira, con final feliz. No pude ponérmelo al pecho por la medicación hasta el cuarto día, pero después era tan pequeño que no me cogía el pecho. Estuve un mes con un sacaleches eléctrico doble y gracias a aquello pude seguir con el pecho hasta los 15 meses. Fue mi manera de conectar con el pequeñín y de cerrar la herida de la separación, menos mal que funcionó 🙂

  12. Jo Idoia, que se me escapan las lágrimas y los mocos!
    Poco que decir cuando el parto se tuerce y mas si te lo tienen que provocar por preeclampsia. El parto es algo que por muy mentalizada que estés y por mucho que lo quieras de una forma u otra hasta el día que llega no sabes como se va a desarrollar. Pero no dejamos de tener una idea en la cabeza, y pocas veces se cumple. Y encima con tanto sufrimiento en el parto…Pero has demostrado ser muy valiente al contarlo. Me da mucha penica que lo pasases tan mal durante y después del mismo, pero me alegra mucho saber que lo has superado (aunque entiendo los recuerdos siempre están ahí y a veces vuelven. Cuando vuelvan, un abrazote y beso muy grandote te mando)
    Ya te conté mi experiencia en la entrada de doulas, aun y todo decirte, que aunque el mio pareciese de libro, hasta que no rompí aguas (si, me imaginaba empezaría con contracciones, y empecé con fisura chorreante a tope de aguas…) no sabía como se desencadenaría. Incluso al llegar al hospital y saber que tenía que estar super dilatada porque ni podía andar, no sabía qué iba a pasar. En cualquier momento me podían decir que algo no iba bien y estar preparada para cualquier cosa (instrumentos, cesarea…). En las visitas previas al ginecólogo siempre andaba con miedo por si me decían que algo no iba bien y había qué provocar. Y es que el riesgo no deja de estar. Lo que la gente no entiende es que aunque nosotras estemos mentalizadas para amoldarnos a las circunstancias según vayan viniendo en el parto, y sepamos que lo hacen todo por el bien del bebé y la mamá, no dejamos por ello de estar tristes por un parto traumatico, dificil o por no parecerse al deseado.
    Me alegro contases con mucho apoyo de tu pareja para que te ayudase a superar el dolor psicologico del parto, que parece que ellos no lo van a entender cuando les contamos, pero sí.
    Te deseo mucha fuerza y ánimos para los futuros partos (queremos mas bebotes de la super mamá Idoia!!) 😉 y que los fantasmas del primer parto no te desanimen en esta gran aventura que es ser mamá.
    Eres una chica miy valiente, que lo sepas 😉
    Besikos guapa!

    • Muchas gracias, Myriam, por dejarme este comentario tan bonito 🙂 No sé si es de valientes, simplemente me tocó vivirlo a mí y punto. El riesgo siempre está ahí, pero eso no nos puede dar miedo. En mi caso, no tuve miedo al parto, iba con la mente abierta y muchas ganas, pero no me esperaba que las cosas se pusieran tan difíciles. Quizá tendría que haber ido más prevenida, sabiendo qué es un parto provocado, qué medicación se da para la preeclampsia o qué problemas tiene dar a luz a un bebé con bajo peso… No me informé sobre nada de esto porque lo único en lo que pensaba era que no se lo llevaran a la incubadora. Pensé que no iba a pasarme a mí, pero mira. Ahora creo que habría rogado por una cesárea para ahorrarme todo, pero eso se ve después. En fin, que hay que verlo del lado positivo y en otra de éstas no me pillan, jeje.
      Mil gracias de todo corazón 🙂

  13. Siento que hayas tenido un parto tan terrible, tuviste mala suerte porque se juntaron muchos factores, y cuando ya tienes que pasar un tiempo ingresada antes de dar a luz, las cosas no pintan bien. Lo que no creo, de verdad, es que en tu caso haya habido un exceso de instrumentalización, como algunas madres quizás insinúan. Cuando la vida de la mamá o el bebé está en peligro, hay que salvarles de la manera que sea.
    De cualquier forma, sé que muchas tenemos partos normales e, incluso, fáciles pero mira, para mí el primer postparto fue tremendamente doloroso por la episiotomía ( http://nosoyunadramamama.com/2013/11/13/nadie-habla-del-postparto/ ) Y aquello me dejó un tiempo tocada, por eso para el segundo me puse con el masaje perineal y enseguida empezaré a hacerlo para prepararme para el próximo parto. Lo que sea con tal de evitar la episiotomía!!! pero tu caso es muy duro y entiendo que no lo olvides. Pero que eso no te paralice en un segundo parto, si decides tener más hijos. No tiene porqué pasar otra vez!

    • Gracias, Carmen. Yo la verdad es que no he entendido que dijeran que hubiera un exceso de instrumentalización, y lo cierto es que hicieron todo lo necesario. La pena es que en un segundo embarazo tengo muchas posibilidades de volver a padecer preeclampsia otra vez, aunque de forma más leve… Así que ya ves qué plan, más me vale superarlo. Un beso

  14. Tu relato me ha dejado sobrecogida, y eso que seguro escondes mil y un detalles. Es verdad que de los partos no perfectos no hablamos. Yo los he mencionado en algunos posts, pero tengo uno escrito sobre todo lo que no me gustó de mi primer parto, todo lo que no fue como yo esperaba, que aun no me da para publicar. Pero qué importante es hablarlo para irlo aceptando.
    Mucho animo y felicidades por esa lactancia exitosa, que estoy segura que te costó lo tuyo!

  15. ¡Idoia, corazón…! ¡Menuda historia, chica…! ¡¡Qué putada de parto!! (Perdona la expresión…)

    Supongo que por estadística (y supervivencia de la especie), la mayoría de partos deben ir bien y sin problemas; pero es cierto que existen problemas. ¡Pues claro! Si bien no soy partidario de poner a las embarazadas (y si son primerizas, mucho más…) la cabeza como un bombo, con historias truculentas (todos conocemos casos de alguien que las pasó putas…) de partos chungos, por no acojonar a la pobre en cuestión, no es menos cierto tampoco de que al menos habría que ir con un mínimo de deberes hechos, y saber que ciertas cosas pueden pasar, para no agarrar al cirujano por el cuello y meterle un forceps por el orto cuando vienen mal dadas…

    Me parece un proceso demasiado complicado… Y yo, como hombre, y por tanto, espectador y parte digamos “pasiva” del parto, la verdad es que me sentí bastante impotente ante muchas de las cosas que pasaban. Me es muy difícil imaginarme todo el dolor y angustia, física y mental, por el que tenéis que pasar.

    En cierta forma, y salvando las diferencias… (nada que ver, en realidad), nosotros igualmente seguimos sufriendo ciertos… aspectos del embarazo/parto, un año después. Y me temo que todavía queda…

    Me alegro infinito por ti, por tu valor, por tu constancia y por tu determinación. Y por escribirnos este pedazo de post, que es para quitarse el sombrero.

    ¡¡Abrazos, reina!!

    • Estás perdonado porque es tal cual lo has dicho, una putada de parto. Yo tampoco me creía capaz de soportar aquello, pero fíjate, cuando no queda más remedio… Así que ahora aguanto bastante el dolor físico porque se me ha quedado el umbral bastante alto. Realmente no sé qué es peor, si estar en el otro lado, siendo espectador de todo esto (aunque ojo, que la pareja tiene un papel muy importante en el parto) o cogiendo el toro por los cuernos. Yo prefiero lo segundo.
      Y sobre lo que dices de no acojonar a las embarazadas primerizas, tienes toda la razón. Era una de las razones por las que no quería escribir este post. Ayer estuve a punto de desprogramarlo y esta noche me he despertado con la sensación de que tenía que borrarlo. Pero después de los comentarios de la gente estoy muy satisfecha de haberlo publicado, también hay que hablar de esto, compartirlo y desahogarnos.
      Mil gracias por tus palabras, ¿sabes que eres más majo que las pesetas? 🙂

  16. A mi el primero me lo provocaron casi a la semana 42.me pusieron la oxitocina el día anterior.y el mismo día a las 9:30 de la mañana el gotero.al mediodía empecé con contracciones más fuertes y me pusieron la epidural.se me fue yendo el efecto y cuando a las 5:30 de la tarde me metieron al paritorio yo no podía más.sacó la cabeza y ahí se quedo.me durmieron entera y me la sacaron.la primera noche en el hospital fue horrible.sin dormir.no cogía el pecho.y encima la compañera de habitacion con visitas hasta las 11 de las noches con visitas.el primer año fue durísimo.pero con la segunda todo fue muy diferente!!!

    • Pobre, qué experiencia. Muchísimas gracias por contarla, no me imagino lo cansada que pudiste acabar ni el sufrimiento que pasaste. Lo de las visitas es de traca… Venían a ver a mi compañera de habitación y todos los que pasaban delante de mí me preguntaban dónde estaba mi bebé, metiendo el dedo en la yaga… Me encanta que con la sefunda te resarcieras. ¡Un beso!

  17. Tendrás la oportunidad de curar este parto cuando puedas volver a parir de nuevo. estoy convencida. Mi primer parto fué también una inducción con todo el pack de intervenciones completito. Hace nueve meses que he podido curar la herida con un parto maravilloso en casa. Animo preciosa y encantada de conocer tu blog. Yo he empezado ahora con uno nuevo aunque llevo en la blogsfera mas de dos años

  18. Qué valiente eres por compartirlo y que mérito tiene que hayas sacado adelante la lactancia. Quiero pensar que los astros estaban desorientados ese día y te “tocó” pasar por muchos obstáculos a pesar de tener buen equipo médico y buen marido… Las heridas necesitan tiempo para curar. Me alegra que, poco a poco, lo hayas hecho y ya puedas hablar del tema con cierta naturalidad. Un parto es una experiencia única y tenemos tantas cosas “preparadas” para cuando llegue el momento que cualquier gesto que no esté en nuestra planificación, no afecta… Has sido valiente y hoy has dejado constancia de ello al abrirte para todos. Besos

    • Muchas gracias por tus palabras. Estuve a punto de borrarlo todo, pero al final le dí al botón de publicar, y ya ves. No he contado ni la mitad, pero es un paso grande 🙂 Son heridas que quieras que no, cuestan. Supongo que si hay un segundo parto, y sale bien, será como cerrar un amargo capítulo. Gracias por todo.

  19. Te he imaginado pasando por esa situación y me he puesto triste, pero luego contenta por tu tozudez y por haber reforzado el vínculo con la lactancia, juegos, mimos, etc Esto demuestra que eres una persona fuerte, más de lo que creías ser, y superarás todo y cerrarás heridas…que estés hablando de ello significa mucho. Un abrazo muy fuerte

    • Sí, la verdad es que ni me atrevía a hablar de ello, sentía que nadie lo entendía… Pero por aquí estoy recibiendo mucho apoyo. No sé si soy fuerte, pero tuve que echar toda la carne en el asador, al menos no puedo arrepentirme de eso. Mil gracias por tu abrazo 🙂

  20. Te entiendo mucho. Mi parto no fue ni la mitad de lo que cuentas y aún así, también tuve que sufrir la separación con mi pequeño y otras cosas dolorosas que sigo arrastrando. Siento muchas veces lo mismo que tú. Me da mucha rabia que no fuera de otra manera, aunque es una rabia inútil que no conduce más que a la desesperación. Y me da por pensar que me merezco otro parto mejor si algún día vuelvo a quedarme embarazada. Mucho ánimo y un besazo enorme!

    • Seguro que sí, lo merecemos, aunque sea por estadística, ¿no? La separación con el bebé es terrible. Para mí el golpe más fuerte fue que me subieran tras el parto a planta sola y que nada más entrar a mi habitación viera a mi compañera de habitación dando el pecho a su recién nacido, aquello me mató. Si al menos me hubieran puesto en una habitación sola la sensación de vacío no hubiera sido tan tremenda… Besos para ti, ¡mil gracias!

  21. Te entiendo perfectamente! también me había imaginado montones de veces en el pasillo de casa con las contracciones contando los minutos y eso nunca sucedió. No tuve el parto que siempre soñé y eso todavía me duele aunque por suerte sólo estuve separada de Iris 1 hora, mientras cosían mi cesarea.

    • Sí, yo también me lo imaginaba así como en las películas, con las contracciones, corriendo porque has roto la bolsa… y no enchufada a una máquina y acojonada por tu vida y la del bebé. En fin… espero que el siguiente, si lo hay, sea mejor 🙂

  22. Me he emocionado al leerte… en tu caso creo que la inducción era necesaria, no soy experta del tema, pero sí autodidacta. Acabo de conocer una inducción simplemente por llegar a la semana 42. Aun no entienden que hay mujeres con embarazos largos… y que con las inducciones las posibilidades de que el parto acabe en cesaría o partos instrumentalizados aumenta muchísimo.
    El bebe no quería salir, ni el cuerpo de la mama estaba de parto, así que después del todo el pack, cesaría de urgencia. pero como siempre, como el bebe esta vivo ( que no bien, porque se le ha privado de venir al mundo cuando el quería, sin prisas, sin obligarlo, sacándolo …) todos contentos. y… ¿ que importa lo que sienta la madre!?!! la separación, plantearse porque se ha procedido a la inducción en lugar de hacer un control del estado del bebe y del liquido amniótico(?)…
    Mi parto fue maravilloso ( llegando al hospital ya empujando) pero sólo 5 meses de LME por un frenillo complicado (anquiloglosia) que por cabezoneria por fin le detectaron pero que no me atreví a operar.
    Quiero darte la enhorabuena por esa lactancia tan luchara y duradera. Has dado a tu bebe no solo el mejor alimento del mundo, también os habéis unido en un vinculo imborrable, en tus brazos y con tu calor. Eso es impagable. En esta sociedad en que apenas se valora la leche materna pocas luchan por la lactancia cuando ésta se complica ( y ni aunque no se complique).
    Así que, siéntete orgullosa. Luchaste y lo conseguiste.

    • Muchas gracias, Maite, me has emocionado con el comentario. Sí, en mi caso sé que había que inducirlo por riesgo de los dos, eso no lo niego. Me quejo de lo horrible que fue, lo mal que me sentí y todo el dolor físico y psíquico. Ayyy..
      Sobre lo que dices de interrumpir el embarazo es cierto, yo también conozco casos. Y no es lo mismo un parto natural que uno provocado… tanto para el bebé como para la madre. Enhorabuena por tu parto tan maravilloso. Un beso enorme y mil gracias por tu comentario

  23. Tienes toda la razón, en todo: en que necesitamos hablar de ello, en que no necesitamos consuelos tontos, en muchas cosas más. Mi parto también me resultó traumático, y no supe digerirlo durante muchos meses. Al principio me dije, bueno, ella está bien, yo estoy medianamente bien, pues listo. Pero luego descubrí con asombro que no me recuperaba bien, que la cicatriz no andaba bien, que las pérdidas de orina no remitían, que el suelo pélvico no tenía fuerza para sujetar mis vísceras, mucho menos para cargar con el bebé. ¿Cómo iba a ir bien si todo estaba mal? Y todavía hoy sigo enfadada porque me parece injusto que tras dirigir e instrumentalizar el parto siento que nos dejen tiradas, sin enseñarnos, guiarnos y acompañarnos en nuestra lenta y cochambrosa recuperación. Entiendo que el feto sea una prioridad para los médicos durante el parto y que el bebé sea medido, pesado y controlado durante los primeros meses de vida. ¡Qué suerte tenemos! Pero ¿y la madre? Un bebé necesita una madre al ¡200%! No una sombra de lo que fue antes de parir y que cada noche recuerde con terror aquellos interminables minutos en el hospital.
    Un abrazo enorme, me siento totalmente identificada con tu post de hoy.

    • Y yo totalmente de acuerdo con tu comentario, lo has expresado mejor que nadie. El postparto estando mal, sola y asustada es lo peor de todo, casi más que el parto en sí. Lamento mucho que te sintieras así, es una pena tan grande… ¡Un besazo!

  24. Uff!, me he quedado helada. No sé bien ni qué decir. Qué mal lo debiste de pasar, no quiero ni imaginármelo. Qué susto!… yo estoy embarazada y sin parar de pensar en el momento del parto porque ya me falta un mes, así que, claro, leyendo todo lo que te pasó, es inevitable asustarme más, pero me alegra que lo cuentes. Está bien saber, y sobre todo, está bien desahogarse. Así, que me alegra también que más o menos lo hayas superado ya y seas capaz de hablar de ello.
    Ah!, y enhorabuena por haber sacado esas fuerzas, y por haberlo conseguido todo. Un beso muy fuerte

    • Pobre, embarazada y leyendo esto, te habré dejado muerta…. No te asustes, esto son cosas que pasan de vez en cuando, me tocó la lotería . Te deseo un parto maravillosa, vete tranquila y a “disfrutarlo” en lo que puedas. Un beso y gracias

  25. Ay, chiquilla, ¡y yo me quejo! Ole por ti, por soportarlo, por soltarlo y por haber luchado tanto por recomponer el vínculo con tu peque.
    Yo siempre me he preguntado sobre eso que hablábais algunos comentarios más arriba: lo de las habitaciones compartidas. A mi prima le tocó de compañera una chica que tuvo un parto muy complicado y también estuvo varios días sin poder estar con su bebé. Y ella, allí al lado con su niña, se sentía en cierto modo responsable de parte de su tristeza… Claro que cuando ingresas, te toca en la habitación que te asignan y punto, pero siempre me he preguntado si no podrían después reorganizarlo mejor para que las madres en situaciones parecidas puedan darse apoyo o, al menos, no desestabilizarse aún más. Yo qué sé… cosas que me dan vueltas en la cabeza.

    • Bueno, cada una nos quejamos de lo nuestro que es lo que conocemos, ¿no? Por eso nunca olvido que podía haber sido mucho peor.
      Lo de las habitaciones es tremendo, no debería ser así. Imagino que en el caso de mujeres que han sufrido un aborto las pondrán solas y separadas, más vale que sea así. Pero en casos como el mío, o donde se tiene al bebé en la incubadora, deberían tener más cuidado. Para la que está sin bebé es terrible, y supongo que para la otra tampoco será una situación deseada.
      ¡Gracias y besos!

  26. Uf, no me puedo imaginar por lo que debísteis de pasar… el mío tampoco fue el parto que yo esperaba, pero ni de lejos comparado con el vuestro.
    He oído que contarlo, hablar sobre ello ayuda a superar el trauma…
    Un besazo guapa!!

    • Gracias, Adrián 🙂 Qué remedio, me tocó eso y punto, pero vamos que cualquiera en esa situación lo saca para adelante… Aunque si llego a saber que iba a ser así, hubiera salido por patas 😉 ¡Muchas gracias por tus palabras!

  27. Llego tarde como siempre, pero tengo que decirte que eres muy valiente al alzar tu voz para hablar de algo tan doloroso. Mi parto como sabes, tampoco fue lo que esperaba, y estoy totalmente de acuerdo en que no vale lo de como ambos estáis bien aquí no ha pasado nada.
    Espero que contarlo te sirva para sanar la herida aunque sea un poquito y sobretodo para perdonarte a ti misma porque tenlo claro tu no tienes la culpa de lo que pasó. Parece una obviedad pero yo he tenido que repetirme a mi misma esta frase muchas veces.

    Gracias por contarlo, aunque me hayas hecho derramar alguna lagrimilla.

    Un beso guapa!

  28. Después de una semana ajetreada, por fin, me puedo poner a leer tu post del parto. Lo conocía, porque ya había tenido el placer (y sí, el placer, porque has sido muy valiente y luchadora) de oír tu experiencia de parto, pero siempre se agradece leerte y más cuando nos abres el corazón.
    Yo siempre hablo, entorno a la cesárea siempre se habla de la herida emocional que deja este tipo de partos, pero en tu caso, aunque vaginal, creo que también existe esa herida emocional, desde luego que sí. Todos esos partos traumáticos la tienen. Y muchas veces más difíciles de sanar que las físicas.
    Como bien dices, a mi tampoco me vale eso de que “bueno, pero estáis bien” “estáte contenta, que los dos estáis sanos” Sí, pero más podríamos estar, ¿no te parece?
    Lo que si creo que ayuda mucho, es que tuvieras tan buenas profesionales, sobre todo de corazón, a tu lado. Eso es de agradecer siempre, y de eso, como bien dices en tu post, si que estás agradecida, del resto no, gracias.
    Creo que hablar del parto ayuda y mucho, y que sana la herida aunque muchas veces, al final, la labor es de cada una.
    Enhorabuena por gritar a los cuatro vientos que has superado el parto traumático! Y felicidades, porque sin duda, eres la mejor madre que tu hijo puede tener. Un beso!!

    • Muchas gracias, Naiara, por todo lo que me dices. Es lo que nos tocó vivir, ya lo ves. El dolor físico se olvida, aunque cuesta mucho, pero la herida emocional tarda tanto en cerrarse… los sustos, el miedo, la incertidumbre, el perderte los primeros días de tu hijo… Supongo que también dependerá de cómo se lo tome cada una.
      No sé si está superado al 100%, pero al menos una parte sí, y estoy muy contenta con eso. Y con todo el apoyo que he tenido desde aquí, estoy alucinada. Esto demuestra que hay mucha gente que se siente igual y que compartirlo siempre ayuda.
      A mí, en su día, también me ayudó escuchar tu parto y darme cuenta de que no estaba yo sola en el agujero. Porque cuando escuchaba buenos partos me sentía tan rabiosa y tan mal…
      ¡¡Un beso enorme!!

  29. hola! mi parto fue muy parecido al tuyo… en la semana 38 me lo provocaron por subirme la tensión y miedo a sufrir preeclampsia, a las 8 me ponían la oxitocina, (yo tb quería romper agua en el super correr etc…muy de peli lloré en casa mucho) estuve 16h. de parto no dilataba, me pusieron la epidural a los 3cm, (lloré xq yo no quería) sin notar apenas 10 contracciones, fue aburrido largo, tuve fiebre, el niño no bajaba, pero gracias a los comadrones y a mi ginecólogo empuje 4 veces de 9cm. y el niño salió, hubo episotomía y forceps.
    Y sabes que? si me dicen q el siguiente es así, lo repito mañana, yo lo recuerdo estupendamente no sufrí en ningún momento, solo veía que la gente se preocupaba por q no me subiera la tensión, podía acabar en cesarea y se esforzaron por que no fuera así, la epidural no me dolió nada, vale no se que son tener contracciones, pero no me importa no rompí aguas en el cine, bueno, menos apuros.Después de 4 empujones tuve a mi canijo encima y pasado 10 meses todavía lo tengo pegado.
    A mi me habían contado historias para no dormir y más con la oxitocina y yo solo puedo decir cosas buenas de mi parto y de la gente q me atendió.
    En tu caso se ve claramente que sufriáis peligro y no se andan con miramientos.
    La gente repite aún teniendo malos partos, así que… yo lo tuve maravilloso para mi y no fue de libro y no tendré más, jeje
    besos

    • Me alegro mucho de que tu experiencia no fuera traumática. En mi caso creo que si hubiera podido tener a mi hijo conmigo desde el primer momento, aun cuando tuvieran que quitarme la placenta a mano, no me habría importado y el parto no me habría dejado tanta huella. Hubiera habido dolor físico pero no psíquico. Pero se juntó todo. Para mi desgracia sentí absolutamente todo y, aunque sí me hizo efecto la epidural, fue todo terriblemente doloroso. Y que se llevaran al nene fue la gota que colmó el vaso…
      Pero sí, hicieron todo lo que tenían que hacer porque estábamos en riesgo, eso no se me escapa. Muchas veces un parto malo no es traumático, pero sí puede serlo uno bueno. Depende de tantos factores…
      Muchas gracias por contar tu experiencia con la preeclampsia 🙂

  30. Hola, soy mama primeriza y al leer tu post veo todo lo que me perdi, aunque doloroso pienso ahora que me hubiera gustado sentirlo para tener la experiencia y algun dia contarselo a mi hija, en fin… solo me digo que no me toco a mi, porque mi parto hasta ahora me parece que no lo hubiera tenido, no tuve dolores ni estuve despierta en la cesarea, no vi cuando nacio mi hija, nadie me la enseño cuando la sacaron, no la vi en la incubadora, no le di el primer beso al momento que ella nació… recién desperte luego de 4 horas y estaba toda adormilada que solo dormía y dormía hasta tres horas despues que recien estuve mas lucida y me trajeron a mi bb, recien ahi la conoci… 7 horas despues!!! pero me digo no importa el tiempo porque ya la conocia desde que estaba en barriga.. y por eso hasta ahora no me lo creo que haya tenido una bebe, porque simplemente nada senti.. asi que te envidio y aunque si se que es traumatico todo lo que has pasado porque soy obstetra, tambien se que son experiencias unicas que marcan nuestras vidas y refuerzan el lazo que tiene con esa personita que sale de nosotras. Bendiciones

    • Hola Ysabel, qué pena que te sientas así. Creo que tú también pasaste un parto traumático, que es de lo que hablo en esta entrada, por el hecho de que no has sentido que parieras (aunque por supuesto que lo hiciste, pero de otro modo). A muchas mujeres con cesárea les pasa eso y es una pena.
      Fíjate que yo he pensado mucho sobre si me hubiera merecido la pena que me hicieran una cesárea o no, no sé si el niño hubiera salido mejor y supongo que así habrían sacado la placenta sin problemas… pero lo pienso desde la distancia y sabiendo lo que ha pasado. Sé que una cesárea es muy dura y soy consciente de ello, pero cada una sufrimos por lo que nos ha pasado.
      Espero que no te sientas mal y tú también lo superes. Un beso.

  31. Me acabo de encontrar con tu post. Siento mucho lo que te pasó. Es una pena que el parto destruya un vínculo tan especial y único, en vez de reforzarlo. Menos mal que está el día a día para repararlo.
    Me he sentido muy identificada con muchas cosas, mi primer parto acabó mal y me separaron de mi bebé mucho tiempo. La lactancia era para mí mi tabla de salvación. Lo fue. Menos mal.
    La preeclampsia es una cosa muy chunga, supongo que hicieron todo lo que tenían que hacer. Lo de sacarte la placenta así a mano me ha dejado helada… Qué dolor. Te llegaron a decir por qué les costó tanto sacar al bebé?? Ventosa, manos dentro, episiotomía… y aún así les costó! Mi primer parto acabó también con ventosa y yo veía a la gine tirando y tirando y pensaba: pero tanto cuesta sacar una cosa tan pequeña??? Mi chico me dijo luego que ella sudaba y todo!!! A mí me dijeron que se me había atascado en el “penúntimo escalón”, no sé si estaría mal colocado o qué. En fin.
    También creo que es una putada que nos hagan pasar esto solas. No entiendo por qué tu marido no pudo estar contigo todo el proceso. Esos protocolos estúpidos… (bueno, me he imaginado que fue por orden del hospital, quizá fue porque él no pudo estar). Mi chico estuvo conmigo cada segundo y si no hubiera estado ahí en el momento más difícil no sé qué hubiera sido de mí. Me hubiera sentido tan sola…

    Mucha fuerza y ánimo, poco a poco se supera, estoy segura, creo que haces bien en contarlo y sacarlo fuera.

    Un besazo!

    • ¡Muchas gracias por tus ánimos y tu comentario, Bichilla! Sobre lo que preguntas, creo que no podían sacarlo porque era muy pequeñito (nació con 2 kgs y tenía la cabeza mal girada), se les escurría y no podía ir por el canal. Pero no me lo explicaron, es lo que deduje de lo que les oía hablar. Lo de la placenta fue la guinda, sí. Al día siguiente seguía notando una mano en mi tripa moviéndose, horrible.
      Si mi pareja hubiera estado yo creo que hubiese estado más tranquila, pero él sé que lo habría pasado mal viendo todo aquello. Aunque lo hubiera preferido, sí.
      Hay que ver lo que cura la lactancia, ¿verdad? Menos mal que eso nos ayudó. ¡Gracias!

  32. Escribir sobre ello ya es un gran paso, y muy valiente. Afortunadamente las heridas del alma también cicatrizan… Me identifico porque viví una cesárea muy traumática en el nacimiento de mis mellizos por la que acabé con una sonda durante un mes entero; y es duro… produce al principio una gran tristeza, y más adelante, mucha rabia…
    ¡Gracias por compartirlo!

    • ¡Gracias a ti por tu comentario y compartir tu experiencia! Tú lo has dicho, primero tristeza y después rabia. A mí me costó darme cuenta de que lo que había pasado no era normal y de que no conseguía olvidarlo. Un abrazo grande

  33. Ay! Por culpa de estar sin el dichoso cargador casi se me escapa esta entrada… Siento mucho que lo pasases tan mal y me he visto muy reflejada en tu historia, algún día contaré la mía y bueno, no puedo más que darte la razón.
    Qué falta hace hablar y sentirse escuchada y dar sentido a algo tan doloroso. No le deseo a nadie una experiencia como la que yo viví y creo que la gente es injusta cuando me echan en cara que Leo y yo estamos demasiado apegados. No entienden que mi vínculo se despedazó hasta que pude verle, casi dos días después y que vi mi vida pasar cuando vi a la pediatra reanimarle. No entienden nada. Y duele. Mucho.

    • Me encantaría oir tu historia, es una de las razones por la que sigo tu blog, y porque tu inicio en la maternidad fue parecido al mío. Siento mucho lo que cuentas y te entiendo. Porque esos primeros días que se pierden sin claves y reforzar el vínculo es tan importante que se recurre a brazos, teta y a todo lo que haga falta. Un beso enorme

  34. Pingback: Una imagen ireal | itziandme

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